La chapuza que le dio el poder absoluto a Erdogan

Reseña para la asignatura de Corresponsales de guerra del máster de Política Internacional de la Universidad Complutense de Madrid. A 17 de octubre de 2016.

twitter-erdogan-censorship-2*Nota al lector: La reseña que se presenta ronda en torno a un libro que todavía no se ha escrito. El golpe de estado en Turquía en julio de 2016 es un acontecimiento demasiado reciente sólo tratado por corresponsales que lo han vivido en primera línea y analistas de actualidad.

La importancia de este golpe será clave para el control de la política del gobierno de Reccep Tayyib Erdogan, que a su vez tiene una gran influencia en el mundo en el que vivimos. La guerra de Siria, la crisis de los refugiados, las relaciones con Rusia, su aspiración de entrada en la Unión Europea, más el terrorismo kurdo y yihadista son claves perfectas para realizar trabajos de todo tipo género.

El objetivo es comprender las tendencias anteriores y posteriores al golpe en la economía y política turca. Los autores escogidos son Henri J. Barkey, Andrés Mourenza, Jeremy Bowen, Beatriz Yubero y Xavier Palacios. Completando la investigación con la lectura de reportajes de Lluis Miquel Hurtado y Paul Kirby.

Algunos estaban de vacaciones y otros trabajando. El 15 de julio de 2016 las agencias de noticias enviaban un teletipo corto y claro en las que las palabras “Turquía” y “golpe de estado” se combinaban con sorpresa prediciendo un gran caos. Aparentemente no pasó nada.

Dos días después Lluis Miquel Hurtado (2) publicaba un artículo para El Mundo cuantificando las primeras cifras “oficiales”: 290 muertos y 2.839 detenidos. A su vez, Paul Kirby (3) publicaba en la BBC la cifra de 6.000 detenidos emitida por el ministro de Justicia turco. Las primeras semanas fueron confusas y las cifras aumentarían (y aumentarán) a lo largo del tiempo. A pesar de que resultase un golpe de Estado fallido las detenciones de acusados de colaborar con el golpe de estado siguen activas a día de hoy. A la periodista española Beatriz Yubero (4)le vinieron a buscar a su casa en Ankara el 4 de agosto, tras 48 horas de interrogatorios le subieron a un avión rumbo a España sin poder recoger sus cosas y acusada de “ser un peligro potencial para el Estado turco”.

A Erdogan le pilló de vacaciones y, mientras implantaba la ley marcial y el toque de queda, le acusaron de ser el propio artífice del golpe como estrategia para acaparar más control. El Parlamento sufrió un bombardeo y estuvo rodeado por tanques rebeldes. Pero la insurgencia falló.

El poco respaldo de las fuerzas armadas (el jefe del Estado Mayor, Julusi Akar, fue secuestrado y rescatado al día siguiente. Y el jefe del ejército en Estambul, Gen Akar, no se unió a la intentona golpista); el inapreciable apoyo político (incluso el partido laico de oposición CHP -Partido Republicano del Pueblo- dio la espalda al golpe porque “Turquía ya había tenido suficientes golpes de estado”); y el rechazo ciudadano (los ciudadanos (5) tomaron las calles tras un llamamiento de Erdogan invitándoles a mostrar su descontento a los sublevados) fueron los tres ejes decisivos para que golpe fracasara.

A pesar de sus vacaciones Erdogan ya se olía lo del golpe de estado (tuvo 15 alertas posibles en los seis meses anteriores) y ha acusado fervientemente a Fethullah Gülen de conspirar en su contra desde Pensilvania (EEUU). Gülen es comparado por los analistas turcos como la versión musulmana del “Balaguer del OPUS”, aprovechó en golpe de estado comunista de los 80 para extender su organización y se alió con Erdogan. Pero su amistad se rompió cuando el AKP del presidente (Partido de la Justicia y el Desarrollo) abogó por negociar con el grupo armado kurdo PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán).

Andrés Mourenza (6) explica que la posibilidad de un “autogolpe de estado” es desechable ya que no parece factible que Erdogan pudiese encontrar en el Ejército a miles de oficiales dispuestos a tirar por la borda sus carreras: “serán condenados a larguísimas penas de cárcel”. El apoyo internacional llegó tarde y con sorpresa: Los aliados de la OTAN tardaron varias horas antes de emitir una declaración de condena del golpe. Otros países como Irán, Arabia Saudí o Rusia telefonearon al presidente al día siguiente para ofrecer su apoyo a Erdogan contra los golpistas.

Los motivos de los insurgentes eran difusos y no se acompañaron de una idea sólida como en los anteriores golpes de estado. Henri J. Barkey (7) explica que desde los 60 se han sucedido seis golpes de estado por parte del ejército turco. En este caso el objetivo común era el rechazo a Erdogan “y les ha servido para empeorar las cosas”, afirma el analista. Erdogan concentra el poder en sus manos y el partido AKP ha quedado reducido a un instrumento del poder, dejando atrás el debate de ideas y políticas. Un Putin musulmán, dice Barkey.

Tras muchas declaraciones desprestigiando el golpe, Erdogan terminó concluyendo que “ha sido como un regalo de Dios para poder limpiar el Ejército”(8). Los nuevos desafíos turcos se concentrarán en conseguir una gobernanza estable a toda costa, adaptarse a los efectos secundarios del golpe fallido y el problema kurdo.

¿Lo está haciendo mal Erdogan? ¿Estaba el país preparado para una nueva dictadura militar? ¿Su paranoia contra los gülenistas le mantendrá en el poder? A la primera pregunta contestaría “sí”. A la segunda “no” y a la tercera “probablemente”. Sólo con la lectura de estos siete autores uno puede hacerse una idea general de los antecedentes golpistas militares del Estado turco, el golpe fallido y el futuro que les (y nos) espera.

 

Notas a pie de página:

2 – Corresponsal de guerra español residente en Estambul, periodista freelance que publica en El Mundo, ARA, Radio Cataluña y la revista 5W. (http://www.elmundo.es/internacional/2016/07/15/578940e3268e3e1b0b8b45fb.html)
3 – Periodista inglés de la BBC (http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36817175)
4 – Corresponsal y estudiante española residente en Jordania, colaboradora del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), La Razón y bez.es. Escribe este análisis sobre “Las elecciones en Turquía: El triunfo del conservadurismo en diciembre de 2015” en la revista del IEEE junto al analista político Xavier Palacios (http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2015/DIEEEO135-2015_Elecciones_Turquia_BYubero-JPalacios.pdf)
5 – Mourenza hace un retrato sobre las manifestaciones: “gente de clase baja, clase trabajadora y la nueva clase media surgida durante el gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP)”.
6 – Corresponsal de El País en Turquía, residente en Estambul. Colabora con medios como la revista Proceso, la revista Luces, la revista MSur, Onda Cero y la revista 5W. (http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/21/actualidad/1469096964_449068.htm)
7 – Analista político que colabora para la revista Política Exterior (http://www.politicaexterior.com/articulos/afkar-ideas/los-estragos-de-un-golpe-de-estado-fallido/)
8 – Declaraciones de Recep Tayyib Erdogan transmitidas por CNNTürk desde el aeropuerto de Atatürk.

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