The Spread of Revolution

La primavera árabe. Aquel  gran momento en el que los habitantes del gran continente africano consiguieron llamar la atención de los medios de comunicación occidentales, momento en el que realmente posamos nuestros ojos sobre aquellos ciudadanos y prestamos atención a sus demandas. ¿Qué ocurría exactamente? ¿No se supone que aquellos individuos vivían a la sombra del Corán sin ambiciones ni derechos? ¿No se supone que era su modo de vida monótono e insulso? ‘’Los raritos del sur y oriente’’ empecinados con la religión y sus tradiciones represivas contra la mujer y los derechos humanos… ¿A qué viene tanto revuelo?

Desde aquel 9 de Octubre (con las reivindicaciones de libertad saharauis en El Aaiún) o el más relevante 17 de diciembre de 2010 (con las protestas de Túnez más sonadas en todo el mundo.) nos dimos cuenta realmente de cómo piensan los habitantes del Norte de África, nos dimos cuenta de que no estaban contentos con el modo de vida que llevaban (estereotipo que nosotros teníamos y algunos siguen teniendo grabado en la cabeza), ni mucho menos con su gobierno y el sistema de administración autoritario que se les aplica. Porque una cosa es ceñirse al Corán, y otra muy diferente es reprimir, someter y abusar. Y así fue como salieron a la calle a luchar por la democracia.

‘’Comenzamos con movilizaciones para exigir un Estado de Derecho y una democracia con transparencia y honradez, hasta que empezaron a atacarnos y a matar a gente. Ahora no sólo pedimos democracia, sino el fin de las matanzas que se están llevando a cabo.’’ Comenta uno de los activistas sirios involucrado en este movimiento en un videoreportaje del Times titulado ‘Why they protest’ que exhibe la situación de Egipto, Siria y Libia. Durante las primeras manifestaciones los regímenes, al ver que toda la población se les echaba encima, no dudaron en actuar con medidas coercitivas sin ningún pudor. Manifestantes entre los que se encontraba una mayoría de individuos jóvenes y estudiantes fueron asesinados, una de las figuras más importantes ha sido Neda Agha-Soltan, estudiante que recibió un balazo por la espalda en Julio del 2009 mientras participaba en una manifestación. Gracias a la herramienta de internet estas concentraciones pudieron realizarse y esta red de injusticias pudieron ser difundidas por los mismos ciudadanos que grababan con sus teléfonos móviles allí donde los regímenes no permitían llegar a los periodistas. En las revoluciones del El Aaiún esto se produjo muy descaradamente y tuvieron que ser los saharauis, mediante internet, los que difundieran imágenes de cómo se les sacaba de sus casas y se les retenía, desgraciadamente como no pudo acceder mucha prensa internacional se produjo poca difusión y el tema no ha repercutido nada en la sociedad (Justamente lo que pretendía el Rey de Marruecos Mohamed VI). Debido a esto aún hay más de 2000 saharauis desaparecidos por ‘causas misteriosas’ desde ese día, y nadie está condenando nada.

La difusión de estas actuaciones mediante las diversas plataformas y redes sociales, así como la buena organización que permitía a los ciudadanos acordar un punto de encuentro para las diversas concentraciones no tardaron en llegan a los países Occidentales que curiosamente sintieron cierta simpatía con el importante acontecimiento de reivindicación de derechos que se estaba realizando, en concreto España, donde el 15 de Marzo se produjo una gran concentración de ciudadanos organizados mediante las redes sociales, que tomaron la plaza de Sol y allí se instalaron, mostrando solidaridad con los países del norte de África y a su vez reivindicando los intereses que incumbían al país en concreto. De repente un sentimiento de solidaridad global explotó en el mundo entero.

A partir del 15M y el movimiento de Democracia Real Ya (DRY) con su sistema de actuación utilizando métodos asamblearios en todos los municipios del país que organizaban las peticiones de los ciudadanos ejerciendo un debate abierto e iban recogiéndose en un manifiesto (una pena que se haya perdido en la mayoría de municipios), el sistema de manifestaciones y concentraciones, acampadas y debates se difundió por toda Europa hasta cruzar el charco y llegar a América, concretamente en EEUU donde un movimiento llamado Occupy Wall Street solicitó la ayuda de ciertos componentes españoles del DRY para comenzar un ‘’15M’’ americano, a lo grande. El sistema de organización se redactó en un manifiesto que queda plasmado en esta página, donde explica cómo se actúa, cuáles son las normas de la asamblea, y resalta sobretodo la carencia de líderes. Ante todo somos ciudadanos, con los mismos derechos y el mismo poder. La revolución global acababa de comenzar, y todo gracias a Internet.

Pero hemos de saber interpretar una clara diferencia entre la Primavera Árabe y los movimientos del 15M y Wall Street, ambos son contra el sistema de gobierno pero no hemos de compararlos con la misma magnitud. Los acontecimientos que se sucedieron (y siguen vigentes) en la Primavera Árabe reivindicaban el final de una dictadura represiva, algunas disfrazadas de ‘pseudodemocracias’, las manifestaciones estaban movidas por un sentimiento de indignación sincera y de rechazo fruto de la desigualdad y la pobreza en la que se encuentran los ciudadanos respecto a las élites de poder. Luchaban realmente contra una gran crisis de poder y una gran crisis económica.  Sin descartar, evidentemente, que las represiones fueron y son mucho más duras empleando gases tóxicos, bombas, balas, tanques y torturas de verdad contra los manifestantes, muchos de los cuales fallecieron durante las concentraciones.

Hay que destacar que allí este tipo de manifestaciones y movimientos son de tal magnitud y con tanta sinceridad, desesperación y necesidad que puede llegar a desembocar en una guerra civil como por ejemplo ocurrió en Libia y en Siria. Esto en Occidente sería impensable.

Aquí, en un ‘Estado de Derecho civilizado’, los individuos se manifestaban contra la mala situación en la que se encuentra el mundo occidental debido a la crisis, las medidas represivas adoptadas contra el obrero y a favor del empresario, la subida de impuestos de las entidades financieras y también contra las represiones policiales que se habían sucedido en ciudades como Barcelona mientras se llevaban a cabo actos pacíficos e inofensivos. Al contrario que en otros lugares se nos ‘permitió’ tomar la plaza de Sol y acampar en la misma durante un período de tiempo de más de un mes. Y a pesar de convivir con muchísimas injusticias que se llevan a cabo por parte del cuerpo de antidisturbios y Policía Nacional que se infiltran entre los manifestantes para crear tensión y así justificar que los actos no son pacíficos es una situación muy muy distinta a la que se vive en el Norte de África, donde se juegan la vida luchando por sus derechos.

Los individuos allí están dispuestos a prenderse fuego y a inmolarse para que les hagan caso, y aun así ni se lo hacen. Aquí todos tenemos nuestro hogar y medios para subsistir estemos o no de acuerdo con las medidas adoptadas por parte de nuestro gobierno. Por no hablar de nuestro interés NULO por sacrificar un mínimo de nuestras propiedades por la lucha de una democracia real. Gran defecto del cual no escapamos nadie.

Finalmente los detonantes de esta situación y los encargados de difundirla por internet son los grandes protagonistas de estas revoluciones, porque sin ellos ni internet esto no hubiese sido nada. Desde las filtraciones de Wikileaks, pasando por los boicots y medidas tomadas por la plataforma de Anonymous hasta los pequeños blogueros o ‘Guemyhoods’ que se encargaban de organizar concentraciones locales. Hace poco El País sacó un artículo sobre varios blogueros que han publicado distintos libros sobre la situación durante el gobierno en Egipto o Libia y las torturas que sufrieron los llamados ‘’guerreros de teclado’’

‘’  Internet fue muy útil para superar el aislamiento, romper el muro del miedo y lanzar las revoluciones, pero ya se probó insuficiente para conseguir la caída de los dictadores —eso se hizo, y se hace, en la calle y al precio de mucha sangre derramada— y aún más para construir luego verdaderas democracias.’’

 

Aunque realmente el verdadero problema es por qué salen los ciudadanos a la calle. Se supone que el papel de un gobernante es representar a sus ciudadanos, cuidarlos y mantenerlos contentos, tomando medidas que les beneficien y les garanticen una vida mejor, para eso se supone que están ahí, para eso los que tenemos oportunidad les votamos. Pero resulta que desde tiempos inmemoriales eso no ocurre nunca… Debería reflexionarse sobre esto y deberíamos pensar en si estamos ejerciendo una democracia realmente justa. Con derechos de total igualdad hacia todos los ciudadanos (menos a Urdangarín claro…) y quizás deberíamos cambiar la imagen de gobernante que tenemos metida en la cabeza. Los gobernantes somos el pueblo, nosotros, y a día de hoy eso no se nota para nada. Nos controlan, nos chupan la sangre y se mofan de nosotros. La revolución es necesaria, la Primavera Árabe fue un gran ejemplo para el mundo. Todos estos hechos  que se han sucedido y siguen ocurriendo (ahora concretamente en Rusia)  es un arma muy poderosa contra los gobiernos que les hace recordar que estamos aquí, como ciudadanos y como personas, y que no pueden olvidarse de nosotros ni tratarnos mal, porque reaccionamos en contra y tomamos medidas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s